Ruta bonita y asequible.
La primera mitad hasta llegar a Chinchón es subida pero sin
gran inclinación.
Luego es bajada por pistas hasta casi llegar al fondo del
valle del Tajuña donde nos encontramos con un repecho con una inclinación algo
fuerte pero el tramo es corto. Luego una bajada más y esta vez hasta el valle. Ya todo es llanear por pista hasta
llegar a nuestro destino, Morata de Tajuña.
No os perdáis las palmeritas de chocolate de la PASTELERIA
REAL en la calle Real, justo después de pasar la plaza.
Nos vemos por los caminos!!!


















































